Investigación y desarrollo
Áreas de investigación
Cinco puntos del cultivo donde algo puede fallar, y el trabajo dirigido a cada uno de ellos.
Nutrición vegetal
Llevar un nutriente del tanque al tejido que lo necesita, en el momento en que el cultivo aún puede usarlo.
La solubilidad, la compatibilidad y el orden en que se carga el tanque deciden si una dosis correcta llega realmente a la planta. El trabajo se centra en riquezas totalmente solubles que no dejan residuo en el goteo, y en ajustar la relación de nutrientes al estado fenológico y no al calendario.
Hoja
Absorción foliar, penetración de la cera y capacidad fotosintética.
Bioestimulantes y biológicos
Insumos que actúan sobre la propia fisiología de la planta y no directamente sobre una plaga o una carencia.
Un bioestimulante ni alimenta al cultivo ni mata nada. Cambia la respuesta de la planta: al estrés, a un nutriente que está presente pero no se absorbe, a una zona radicular que no funciona. Medir eso exige un diseño de ensayo distinto del de un fertilizante o un fungicida.
Planta
Traslocación, vigor y cómo aguanta el cultivo cuando cambian las condiciones.
Todavía no hay ningún producto de la gama actual clasificado en esta área.
Gestión del estrés
El calor, la sequía, la salinidad y el trasplante restan producción mucho antes de que se vea un síntoma.
La mayor parte de la pérdida en un cultivo estresado ocurre en los días previos a que nadie vea nada. El trabajo consiste en reconocer esa ventana y en los insumos aplicados dentro de ella, lo que convierte al momento de aplicación, y no a la dosis, en la variable decisiva.
Fruto
Cuajado, calibre, color y lo que sobrevive a la conservación y al transporte.
Suelo y salud radicular
Un nutriente que nunca llega a la raíz no es un problema de nutrición. Es un problema de química del suelo.
Hierro aplicado a un suelo calizo con el quelato equivocado es dinero tirado. Qué quelato aguanta a qué pH, qué puede absorber realmente la raíz y con cuánta antelación hay que corregir son las preguntas para las que existe esta área.
Raíz
Absorción, volumen radicular y las primeras semanas tras la nascencia o el trasplante.
Protección de cultivos
La eficacia es la mitad fácil. La gestión de resistencias, el comportamiento de los residuos y la seguridad del aplicador son el resto.
Cada producto de la gama lleva su grupo IRAC, FRAC o HRAC en la etiqueta, de modo que la rotación puede planificarse por modo de acción y no por marca. El plazo de seguridad y el comportamiento en mezcla se tratan como parte del producto, no como letra pequeña.
Suelo
pH, estabilidad del quelato y qué está disponible para la raíz, no simplemente presente.
Cartera de innovación
Cada filtro puede devolver el trabajo un paso atrás. La mayoría de los candidatos no llega al quinto.